Poinsettia: la hermosa Flor de la Navidad

Protagonista, imprescindible y auténtico símbolo de la Navidad. La Poinsettia o Flor de Pascua es una de esas plantas capaz de señalar que llega un momento determinado del año. Por algo se la llama popularmente Nochebuena o Estrella de la Navidad: porque se considera que la Poinsettia es una planta que, por estas fechas, brilla con luz propia.

Y es que solo ahora, en las puertas de la Navidad y durante el mes de Diciembre, es cuando esta singular planta con flor de origen mejicano se viste de rojo (como las fechas) y, lo que es más, florece.

Porque, lejos de lo que se cree, no son las hojas rojas características su floración sino que ésta está por llegar.

Como cuidar la Poinsettia

La distribución nativa de Zamioculca zamiifolia se encuentra en Kenya, KwaZulu-Natal (Sudáfrica), Malawi, Mozambique, Zanzibar (Tanzania) y Zimbabwe. Aunque es cierto que esos países tienen un período seco, Zamioculcas zamiifolia no es una especie desértica, como se puede leer en alguna información que facilitan algunas páginas web.

A veces se encuentra en hábitats muy secos, pero también hay que tener en cuenta que, en su hábitat natural, esta planta crece en bosques tropicales húmedos, así como en sabanas y en suelos pedregosos. Para hacer frente a los periodos secos, almacena agua en sus gruesos pecíolos (unen la lámina de una hoja a su base foliar o al tallo).

Dado que la planta puede tolerar largos períodos sin agua, se suele decir que es una planta que soporta estoicamente la sequía. Y sí, sobrevivirá, pero eso no significa que vaya a prosperar. A pesar de la información que a menudo se ofrece, la planta necesita agua como cualquier otra planta y, si no la regamos adecuadamente, sus hojas comenzarán a caerse, una técnica de supervivencia que ha desarrollado la especie en su hábitat natural, para conservar la humedad y sobrevivir a los periodos de sequía severa, es decir, se comporta como planta caducifolia mientras espera a que regrese la estación lluviosa.

La caída de las hojas no significa que la planta se vaya a morir, ni mucho menos, tan solo permanece inactiva para defenderse del estrés hídrico. De hecho, si nos sucede algo así, tal solo hay que volver a regalarla con regularidad e irá resucitando progresivamente. Pero supongo que estamos todos de acuerdo en que no resulta muy seductor tener en casa una planta sin hojas.

Su singular tacto aterciopelado es un signo de la salud de la Poinsettia.

Además de esto, es importante tenerla en una habitación con mucha luz. Para poder mantener las hojas en ese rojo vibrante y, lo que es más importante, ayudar a que florezcan es importante que cuenten con un nivel alto de luminosidad pero no de luz directa. Si notamos que una Poinsettia comienza a perder hojas verdes de la base de la planta, es que está viviendo en un espacio por debajo de sus necesidades de luz.

El riego también es un factor determinante. Además de ser cuidadosos al hacerlo y no mojar ni las flores ni las hojas, ha de ser constante y siempre que notemos el sustrato seco. Sin embargo, es importante no regarla en exceso ya que es común en ellas que se pudran las raíces. Las hojas, nuevamente, nos marcarán la salud de la planta: si amarillean y caen, lo más probable es que esté sufriendo un exceso de humedad.

Conoce nuestras Poinsettias aquí y ábrele las puertas a la Navidad en tu casa.

Fuente: Verdecora El blog. Poinsettia, la hermosa Flor de la Navidad. https://verdecora.es/blog/poinsettia-la-hermosa-flor-de-la-navidad

Fotos: Antti T. Nissinen y Gianni

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